Precioso templo en medio de la selva y alejado de las grandes masas de turistas. Ubicado en la ladera del segundo volcán más grande de Bali, es uno de los templos dedicados a proteger las montañas y lagos ahuyentando los malos espíritus.

Aunque no es tan majestuoso como otros, el entorno, lleno de espesa vegetación, y la tranquilidad que allí se respira, bien merecen una visita.


Templo Taman Ayun