Este pequeño pueblo en el centro de Bali es uno de los pocos que mantiene las construcciones y tradiciones más ancestrales de la isla. Las casas, rodeadas de vegetación y cuidados ornamentos otorgan a Penglipuran un encanto único, especialmente si lo visitas algún día en el que haya una celebración, ya que elaboran unas ofrendas con bambú dedicadas a las fuerzas de la naturaleza realmente preciosas.

Además, sus habitantes son de lo más sociables y simpáticos, estarán encantados de invitarte a pasar para que veas sus casas, invitarte a un té o café y explicarte algunas particularidades de su cultura si estás interesado. Para ello te será muy útil viajar con uno de nuestros conductores locales, que facilitarán mucho la comunicación. Aunque recibe bastantes visitas, este pueblo no ha sucumbido a los encantos del turismo y mantiene la autenticidad del que no vive de los extranjeros, siguen siendo humildes agricultores y artesanos, como manda la tradición, lo cual no quita que acepten donativos de aquellos que vienen a disfrutar de su pueblo o traten de vender sus obras de artesanía.

Justo al lado del pueblo podrás pasear por un bosque de bambú, una experiencia muy curiosa, ya que alucinarás con el tamaño que pueden llegar a alcanzar estas plantas.

Pueblo de Penglipuran y el bosque de bambú