La mejor opción para acabar el día es ir a la playa de Jimbaran a cenar en una de las terrazas instaladas en la propia arena. La playa mide 3 km de largo y de noche hay un ambientazo que ni te imaginas.

Tendrás que darte algo de prisa para en tu ruta para poder disfrutar del atardecer, pero te aseguramos que merece la pena llegar a tiempo para comerse una langosta, un pescado o lo que te apetezca, en plena playa.

Si vas en pareja no te puedes perder esta cena, que quizá no sea la más rica del viaje, pero sin duda será una de las más especiales.

Durante la tarde, pescadores y mariscadores locales se dedican a capturar los productos que más tarde venderán a los restaurantes a pie de playa para dar de cenar a las decenas de viajeros que llegan todos los días.

Aunque es un lugar bastante turístico merece mucho la pena reservar una noche para cenar aquí, es un sitio tranquilo en temporada baja y vibrante en temporada alta, pero sobre todo, romántico y con mucho encanto, donde podrás degustar pescados y mariscos a la brasa súper frescos a precios muy asequibles.


Cena en la playa de Jimbaran