Al contrario de lo que mucha gente piensa, Tirta Gangga – que literalmente significa “Agua del Ganges” – no es un templo, sino un palacio real.

A pesar de ello, la carga espiritual que este lugar tiene para los balineses es muy importante. La gran mayoría de balineses lo considera como un lugar sagrado, al mismo nivel que cualquier templo (aunque no tendrás que ponerte un sarong para visitarlo).

El palacio es sencillamente espectacular. Su gran tamaño permite albergar en su interior varias piscinas y un gran estanque al fondo.

Palacio de Tirta Gangga

Este palacio real se construyó durante el reinado de Amlapura en 1906. Era la época de dominación holandesa, de ahí que si eres un buen amante de la arquitectura notarás su influencia en el palacio.

Después de que uno de los mayores terremotos que haya asolado la isla, destruyera casi por completo este palacio, en 1963 la lava procedente de la erupción del Monte Agung lo volvió a arrasar por completo.

Si te apetece darte un baño, puedes pagar una entrada complementaria y disfrutar de sus dos piscinas. Si no, al menos podrás dar unos saltos en las famosísimas plataformas situadas en el lago de la entrada al más puro estilo Humor Amarillo.