Templo de Ijo + Plaosan

Lo más curioso de este templo es que parece ser mitad budista, mitad hindú. La base parece ser la característica de los templos budistas, mientras que está coronado por formas y estatuas típicamente hinduistas.

No se sabe si se debe a que el inicio y el fin de la construcción son de épocas diferentes o que el matrimonio entre un rey hindú y una princesa budista propició esta mezcla.

Sí se sabe que fue levantado en torno al s.IX y que cosnta de dos templos casi gemelos, ya que la ornamentación es diferente cuando se contemplan de cerca.

El entorno de este templo también es muy bonito, y para muchos, simboliza esa eterna lucha de los amores imposibles o no admitidos por la sociedad que les rodea, como si de un Romeo y Julieta indonesio se tratara.

Una de las mejores cosas que tiene este templo son unas vistas magníficas sobre los cultivos y poblaciones cercanas. Desde sus 400 metros de altura, Green Hill, donde se ubica el templo, ofrece un momento de reposo que querrás que sea eterno, especialmente si vas al atardecer.

El templo consta de 17 pequeñas estructuras de piedra en 11 terrazas totalmente verdes y realmente bonitas. Es un templo hinduista, aunque se puede percibir cierta influencia budista también en algunos elementos.

Una visita muy placentera, ideal para acabar un día de ruta o para acercarse desde Yogyakarta al final del día. Un imprescindible que no decepciona.