Castillo del agua + Palacio de Kraton

El Castillo del Agua es otro ejemplo del poder del sultán en Yogyakarta, también conocido como Palacio del Agua, sus pabellones, jardines y piscina eran la zona de recreo del sultán, que utilizaba para leer, meditar, pasear o simplemente relajarse.

Está cerca de Kraton, aprovecha cuando estés en las plantas superiores para disfrutar de la vista sobre el barrio, que son bonitas e interesantes.

A diferencia de la residencia del sultán, en la que sólo podrás disfrutar de las danzas y de un pabellón, en éste viene bien ir con un guía para que te explique el por qué de cada edificio y te aporte algo más de información a través del complejo.

Se suelen visitar tres pabellones, el primero y principal, donde se puede ver la zona residencial que utilizaban los sultanes para dormir. El pabellón de rezo, orientado a la meca, y por último la zona de las piscinas.

Lo construyó un arquitecto portugués y actualmente está bastante descuidado, aunque suelen hacer obras de restauración para las épocas de temporada alta, se puede apreciar rápidamente la diferencia de estilos entre el Kraton y este palacio, que no se parece a otros de la época colonial ni a los típicos javaneses. ¡Un lugar único!

En el centro del barrio del Kraton (palacio real) se sitúa el Palacio del Sultán, donde vive el actual sultán y sus trabajadores. Un suntuoso palacio ricamente decorado y cuidado con mimo.

Los alrededores del palacio son el lugar ideal para perderse callejeando y observando cómo viven los habitantes de este barrio, que son devotos del sultán y que trabajan para él en el complejo del palacio. De hecho, les pagan un pequeño sueldo para organizar ceremonias, danzas o actuaciones musicales. Muchas veces son ellos mismos los artistas de las obras que representan.

Antiguamente, toda la zona estaba rodeada con una muralla, de la que sólo queda un pequeño pedazo. Puedes subir y tomarte algo desde lo poco que queda, hay un bar donde podrás pedir algo de comer o de beber mientras disfrutas de las vistas.

De los aposentos del sultán no se puede visitar mucho, pero en el patio principal tienen un recinto donde hacen danzas y representaciones con música en directo. Para los amantes del arte, hay otro pabellón donde se encuentran los retratos del sultán y sus antepasados, es una visita obligada si estás en la ciudad.