El templo Borobudur es el monumento budista más grande del mundo, se construyó hace 1.500 años aproximadamente y su nombre siginifica cima (Boro) de la colina (budur), nada más llegar entenderás el por qué.

Debes ir con las pilas cargadas a tope, piensa que en recorrer todos los niveles se tardan unas dos horas, pero te aseguramos que merece la pena. Está rodeado de mucha vegetación, arrozales y volcanes ¿suena bien no?

Para acceder a Borobudur atravesarás un enorme jardín, te darán una botella de agua y un sarong (el pañuelo que utilizan para cubrirse las partes impuras) decorado con estampados del propio templo. Si ya tienes el tuyo puedes ir con él sin problema.

Lo más madrugadores deciden venir aquí a ver el amanecer. Es una experiencia increíble, siempre y cuando el cielo esté despejado.

En Borobudur hay un total de 72 campanas, llamadas estupas, y todas contienen un buda en su interior (busca las dos que están descubiertas para verlos). Las estupas pueden tener agujeros, con forma de rombo, cuadrados o no tener ningún agujero, según la estabilidad que te proporcionen para alcanzar el nirvana.

Dice la tradición que si superas los 10 niveles del templo, serás capaz de alcanzar el nirvana. Estos niveles representan el grado de estabilidad espiritual que vas consiguiendo, por eso en los primeros niveles encontrarás estupas con agujeros en forma de rombo, que representan aún poca estabilidad. Según vas ascendiendo llegas al nivel de estupas con agujeros en forma de cuadrado, que ya representan una mayor estabilidad, hasta llegar al último nivel, donde las estupas son completamente sólidas, lo que quiere decir que es 100% estable y que habrás sido capaz de alcanzar el nirvana, ¿te animas a probar.


Templo de Borobudur